lunes 30 de abril de 2007

El asombroso poder de un símbolo.
Amigo Lector, a estas alturas me imagino que ya sabes que feng shui se traduce como "viento y agua". El agua es pues una de las claves más importantes de todo el asunto y en otras entradas nos hemos referido al tema. La importancia del agua en el feng shui es que la misma es la "acumuladora del chi" o sea que, en último término, nos interesa que el agua se cargue de una energía positiva. .
A partir de los extraordinarios trabajos de Masaru Emoto, un investigador japonés, sabemos que el agua responde al efecto de las palabras, la música e incluso las ideas. El agua al congelarse forma cristales que siguen siempre un patrón hexagonal, seguramente habrás visto alguna vez fotos o dibujos de los patrones que se encuentran en los copos de nieve, que son conocidos desde hace mucho. Pues bien, Emoto descubrió que el agua sometida a palabras, música o ideas armónicas adquiere un patrón armonioso y simétrico al congelarse, mientras que el agua expuesta a ideas de tristeza, pesimismo o agresividad adquiere patrones amorfos y feos. Entonces, una de las claves del feng shui sería lograr que el agua que nos rodea adquiera esos patrones armoniosos. Más aún, es sabido que un 70% de nuestro peso corporal está formado por agua y tal vez esa sea el agua que debemos armonizar más prioritariamente.
En un experimento, nosotros estudiamos el efecto sobre el agua de un símbolo de protección usado tradicionalmente
en el feng shui: el ba-gua. Colocamos cierta cantidad de arroz hervido y cargado de agua en dos frascos iguales. Sobre uno de los frascos dibujamos los trigramas del orden del Cielo Anterior, que expresa el perfecto equilibrio de las fuerzas del universo. Sobre el otro frasco no dibujamos nada. Dejamos los frascos en reposo y los examinamos periódicamente.
Más abajo les muestro la fotografía de los frascos, quince días después de iniciada la experiencia. El arroz "protegido" por el ba-gua se mantiene prácticamente intacto, mientras que el otro (como era de esperarse) se ha llenado de mohos.




Hasta donde sabemos, esta es la primer demostración experimental del asombroso poder armonizador de un símbolo como el ba-gua. Emoto ha obtenido resultados similares con palabras como "amor" y "alegría", la conclusión es que, colocando el ba-gua sobre la puerta de entrada de nuestras casas lograremos atraer estas vibraciones positivas hacia el hogar.

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miércoles 14 de marzo de 2007


Un mapa del clima.
A medida que avanzamos en el estudio del feng shui, dejamos atrás los tips y nos asombramos más y más del conocimiento profundo de la naturaleza que se esconde detrás de sus bellos símbolos. La figura que ven a la izquierda es un mapa que muestra los días sin precipitaciones (lo tomé prestado de la página http://www.meteofa.mil.ar/ del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina). Ustedes se preguntarán y con razón qué tiene que ver esto con el feng shui, aparte de la lejana coincidencia de que shui significa "agua". Pues bien, déjenme que les explique.
En el feng shui se habla de un diagrama Ho Tu, que significa "diagrama del río Amarillo". No es algo muy conocido porque casi nadie sabe muy bien para qué sirve; lo encontrarán en algunos libros junto con la leyenda de que el diagrama le fue revelado a Fu Hsi, quien lo vio en el lomo de un caballo (o un Ki-rin, vean nuestro diccionario de símbolos en http://www.fengshui-mundo.com/simbolos.htm) que justamente salió de ese río. El diagrama agrupa los dígitos del 1 al 10 de la siguiente manera: 1-6 al norte (abajo), 2-7 al sur (arriba), 3-8 al este (izquierda) y 4-9 al oeste (derecha). En el centro, se agrupa el 5 con el 10. Los números pares (yin) se representan con puntos negros y los impares con puntos blancos.
Como todo símbolo, tiene varios significados, pero una de las interpretaciones más inteligentes que he encontrado de este diagrama es la siguiente: las combinaciones de números representarían un mapa climático (como el de arriba), que nos dice qué proporción de días soleados (yang) y días de lluvia (yin) podemos esperar hacia cada punto cardinal. Así, al norte tendríamos la máxima proporción de agua (6:1), sólo un día soleado cada seis. Esta proporción sería equivalente al color verde oscuro del mapa del Servicio Meteorológico (en un mes, serían unos cuatro o cinco días sin precipitaciones). Luego está la proporción 8:3, (3 días soleados por cada 8 con lluvia) que correspondería al color verde claro del mapa, de hecho esta combinación 3-8 representa al elemento Madera, el elemento de la vida vegetal al que le corresponde el color verde: posiblemente esta proporción favorezca especialmente a las plantas. En el centro la proporción 5-10 (elemento Tierra) nos daría unos 10 días con precipitaciones y equivale a las áreas rosadas/naranja del mapa (que curiosamente tienden a aparecer en el centro del país, en las áreas mediterráneas). Al oeste la combinación 9-4 es mucho más "seca": cuatro días de lluvia por cada nueve soleados y equivaldría a las áreas rojas del mapa. Y finalmente la combinación 7-2 (asociada al elemento Fuego) equivale a las áreas ocre del mapa, las zonas prácticamente desérticas. Según dicen, estas proporciones (que tienen unos 4000 años de antigüedad) siguen representando con aceptable precisión la proporción de días soleados/dias lluviosos en las distintas regiones de China. El símbolo tiene otras lecturas, por ejemplo la secuencia numérica 9-4-3-8 que se obtiene leyendo las líneas de puntos de derecha a izquierda reproduce el orden de los números en el diagrama Lo-Shu (derecha).
El hombre se ha llamado orgullosamente a sí mismo Homo sapiens, el hombre sabio. En la antigüedad sin duda lo fue, intepretando sabiamente a la naturaleza. Hoy, cuando la actividad humana amenaza con cambiar catastróficamente el clima a través de la emisión de gases que producen el efecto invernadero, la tala indiscriminada de las selvas y otras barbaridades, pareciera que mereceríamos mejor otro adjetivo, pues de sapiens nos queda ya muy poco.

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