lunes 3 de marzo de 2008



La Astrología China como precursora de la cronobiología.
De regreso de vacaciones me dispongo a organizar mis actividades día a día y me encuentro en el periódico con un interesante artículo sobre cronobiología, una ciencia que estudia los ritmos circadianos de humanos y animales. Al parecer, el organismo no se encuentra en la misma condición durante todo el día, hay variaciones en el nivel de hormonas, en la temperatura corporal etc. que hacen que ciertas actividades resulten más favorables a determinada hora. En cierto sentido, es una confirmación científica del postulado de la astrología china acerca de la influencia de cada signo sobre las horas del día. Entonces, no pude resistir la tentación de tratar de hacer una analogia entre los signos y los conceptos de la cronobiología. Veamos qué tal nos va con esta idea:
El Cerdo, que rige sobre el confort en el hogar, tiene su hora entre las 21:00 y las 23:00. Es la hora en que se supone ya terminamos todas las actividades del día, cenamos, compartimos un tiempo en familia y nos vamos a dormir. La cronobiología nos dice que a esta hora comienza a bajar el nivel de alerta, que llega a su mínimo a las 2:00, por lo tanto en esto estamos todos de acuerdo: lo mejor que podemos hacer a la hora del Cerdo es meternos en la cama, ver un poco de TV y no pretender realizar ninguna tarea compleja.
La Rata rige sobre la hora inicial del día, 23.00 a 1:00, es la hora en que se supone las ratas están más activas. La denominación antigua de la Rata es "bebé" y a esta hora, por curiosa coincidencia, aumenta la secreción de las hormonas del crecimiento en los niños. Por otro lado, deberíamos dormir y dejar que las ratas hagan su trabajo, pobrecitas, también tienen que vivir.
El Buey rige sobre las horas de la madrugada, 1:00 a 3:00. El Buey es el más sufrido de los signos y siempre le toca la peor parte, que soporta con estoicismo. Durante el año rige sobre los meses más fríos y durante el día rige sobre la hora en la cual el cuerpo llega a su temperatura más baja y por lo tanto alcanza su metabolismo más lento y su menor nivel de alerta.
Desde las 3:00 a las 7:00 se suceden las horas del Tigre y de la Liebre. Estos signos representan una fuerza en expansión. En estas horas, las hormonas asociadas con el estrés primero (cortisol) y con la actividad sexual después alcanzan sus picos máximos, el nivel de azúcar en la sangre aumenta, el cuerpo se prepara para enfrentar la actividad del día. La Liebre, como siempre, está asociada a la reproducción y a después de las 7:00AM los científicos registran el pico de hormonas sexuales, siendo la hora más propicia para el sexo (¡lástima que hay que levantarse para ir a trabajar!).
De 7:00 a 9:00 aparece el mágico Dragón, símbolo de la fuerza vital de la naturaleza. Es el momento de mayor fuerza física y lucidez del día, la mejor hora para hablar en público, entrenar en el gimnasio y enfrentar tareas difíciles, también para iniciar viajes. De 9:00 a 13:00 rigen la Serpiente y el Caballo, los signos de Fuego. Coincidentemente, la temperatura de tu cuerpo se acerca a su máximo, es el mejor momento para tomar decisiones estratégicas, ya que los procesos cerebrales se encuentran en su mejor estado para procesar información. Un almuerzo de trabajo (a esta hora, no después de las 13:00) se presenta, pues, como la mejor opción para tratar temas difíciles e incluso para una propuesta amorosa.
Inmediatamente despúes de este pico de actividad, viene la hora de la Oveja (13:00 a 15:00). Este tranquilo rumiante nos recuerda la necesidad de un momento de relax durante el día y marca según la cronobiología el momento de menor atención diurna. No está mal, la Oveja rige sobre las artes. A relajarse un poco, entonces, escuchar algo de música y hasta tomar una breve siesta.
Terminada la siesta, tómate un cafecito (un tinto, como dicen los amigos de Colombia) y prepárate para iniciar la hora del Mono (15:00 a 17:00). Haz las llamadas telefónicas que tienes pendientes o responde algunos e-mails, para entrar en ritmo otra vez. El Mono gobierna sobre el ingenio y la actividad manual. El signo antiguo del Mono (Chango, para los amigos de México) era "desperazarse", representa la hora después de la siesta, en la cual nos disponemos al último esfuerzo del día. La cronobiología coincide con que el Mono tiene que ver con la inteligencia: el rendimiento intelectual llega a su mayor nivel con el Mono y dicen que es buena hora para leer informes o realizar tareas engorrosas, tal como tratar con clientes difíciles.
A partir de las 17:00 entramos en la hora del Gallo, signo que antes de que se impusiera el sistema de doce animales (500AC aprox) se llamaba "licor". Es la happy hour, pero si no te agradan los pubs también puedes dedicarte a tu afición favorita (golf, tenis, juegos de computadora) ya que la coordinación de la vista con los movimientos es óptima a esta hora. También puedes optar, de vez en cuando, por una sesión de spa, dado que tu piel se encuentra en el mejor momento para absorber cremas y geles. Y es un buen momento para ir de compras: el Gallo rige sobre el diseño y la moda.
De 19:00 a 21:00 es la hora del desconfiado Perro, el guardián del hogar. Estas horas marcan el pico de la angustia según la cronobiología, de modo que no está mal la idea de encerrarse en casa (eso sí, después de sacar a pasear al perro). Los medicamentos se absorben mejor a la hora del Perro.
Y se terminó el día: vete a dormir pues ya es la hora del Cerdo nuevamente. ¡Felices sueños!

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viernes 5 de enero de 2007


¿Qué pueden aportar el feng shui y la astrología china a la relación de pareja?

Si, ya lo sé. Estás esperando que te diga qué cosa hay que poner en el dormitorio para “armonizar” la relación de pareja. ¿Serán los patitos mandarines? ¿Será el símbolo de la Doble Felicidad? Porque de eso se trata el feng shui ¿no es cierto? Pues no, no es cierto: el feng shui es una filosofía mucho más profunda e interesante. Veamos su fundamento en pocas palabras.
Seguramente ya conoces el símbolo del Tai Chi, que muestra a las dos fuerzas básicas del Universo, el Yin y el Yang, en perfecta armonía y equilibrio. Como todo símbolo, el Tai Chi ofrece una variedad inagotable de significados. Uno de los más obvios es la analogía con la pareja: la complementación de los sexos opuestos. Pero hay otros más. El lado Yang (color claro) de la existencia es el ámbito de la actividad, de lo externo, de la prosperidad. En el concepto del feng shui, la prosperidad, el dinero que necesitamos, está fuera de la casa y debe ser atraído hacia ella. El lado Yin, por oposición, representa el ámbito interior de la vivienda y se vincula con las relaciones y la salud. La armonía de las relaciones y muy especialmente de la pareja se construye, pues, desde dentro hacia fuera. Ambos aspectos (armonía de las relaciones y éxito en el trabajo) se interrelacionan y se influyen mutuamente, tal como lo representa sabiamente el símbolo.

A partir de este simple planteo de dos fuerzas opuestas, se desarrolla toda la filosofía china tradicional y entre ella, el feng shui. Traducido como “viento y agua”, el feng shui considera básicamente cuatro coordenadas o variables:
1) Las formas.
2) La orientación.
3) El tiempo.
4) Las personas.

Dentro de las formas incluiremos todo aquello que nos influencia a través de la percepción y de los sentidos. Por ejemplo el color: los tonos como el durazno o el salmón fomentan la comunicación y la unidad, mientras que los violetas y los azules inducen una actitud introspectiva, individualista. Por lo tanto la elección de los colores de un dormitorio, por mencionar un ambiente en el cual se desarrolla buena parte de la vida en pareja, tiene crucial importancia. Asimismo, las texturas, las formas, los aromas y los sonidos afectan nuestro estado de ánimo e inducen determinadas actitudes y conductas.

El significado de las orientaciones es definitivamente la característica más distintiva del feng shui, al punto tal de que, para cada uno de nosotros, existe un punto cardinal que favorece la armonía de nuestras relaciones. Orientar la cabecera de la cama o el asiento principal de una sala de estar hacia ese punto cardinal puede predisponernos positivamente al recibir un chi o energía armónicos para nosotros.

Al hablar del factor tiempo y las personas, entramos en el área en la cual el feng shui y la astrología china se superponen. En efecto, las ciencias tradicionales chinas se destacan por su carácter holístico: los mismos principios que fundamentan el diseño de un edificio “feng shui” se aplican también para diagnosticar y recomendar un tratamiento a un paciente. Esto es posible gracias a la teoría del Wu Hsing: una teoría que nos dice que todo cuanto existe en la naturaleza se puede clasificar dentro de cinco tipos básicos de energía: el Fuego, la Tierra, el Metal, el Agua y la Madera. Estos cinco elementos se vinculan con las formas y con las orientaciones, pero también con el tiempo.

Habrás oído hablar seguramente del horóscopo chino y de su zodíaco: la Rata, el Buey, el Tigre, la Liebre, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Oveja, el Mono, el Gallo, el Perro y el Cerdo. Quizás ya sabes también que el 2007 es el año del Cerdo de Fuego. Acostumbrados a hacer un paralelo entre la astrología china y la occidental, preguntamos enseguida ¿Cómo es la Rata? ¿Cómo se llevará con el Dragón?
Perdemos así de vista que el zodíaco chino es, en realidad, la base del calendario chino: un calendario que nos enseña cómo, a lo largo del tiempo, se van sucediendo distintos períodos gobernados por uno o más de los cinco elementos.

De hecho, cada uno de los animales representa en realidad una ecuación de elementos. La Rata es pura Agua, el Buey contiene Tierra pero también Agua y Metal en determinadas proporciones, el Caballo contiene más que nada Fuego pero también algo de Tierra etc. Entonces al decir que el 2007 es el año del Cerdo de Fuego, estamos en realidad dando la ecuación de elementos para ese año.

Y cuando decimos “yo soy Perro de Metal en el horóscopo chino” estamos en realidad hablando de la ecuación de elementos que nos caracteriza. En realidad, la ecuación se completa con el signo del mes, del día y de la hora de nacimiento. Yo, por ejemplo, nací en el año del Perro de Tierra, en el mes de la Liebre de Madera, el día del Perro de Tierra, a la hora del Cerdo de Agua. Aunque acostumbramos a mencionar primero el signo del año, en orden de importancia es el signo del día el que más influye en nuestro destino.

Asi, la compatibilidad de pareja desde el punto de vista de la astrología china ya no se revela como una infantil relación entre dos animalitos, sino como un balance de elementos que puede resultar más o menos armónico, más o menos desequilibrado. Considerando a los doce animales, a los cinco elementos y a las posibles combinatorias de año, mes, día y hora, existen casi trece millones de ecuaciones posibles, que llevadas al ámbito de la pareja se elevan al cuadrado, generando una casi infinita y fascinante variedad de parejas posibles.

Conociendo el balance de los cinco elementos en una pareja es posible recomendar el o los elementos que vendrán a conciliar o re-conciliar a esa relación. Por ejemplo, una pareja puede tener mucho Fuego pero muy poco Agua, resultando en una relación apasionada pero falta de comunicación y sensibilidad. Otra puede tener mucho Metal y poca Madera, resultando en una relación más intelectual que física. Las actividades y colores relacionados con la Madera (como el juego o las artesanías y el color verde) son las que podrían equilibrar el balance de esta pareja, las actividades relacionadas con el Agua (como viajar juntos o colocar estratégicamente una fuente de agua) son las que podrían balancear a la del primer ejemplo.

En resumen: hombres y mujeres, parejas, se mueven e interactúan en un ámbito de espacio-tiempo cuyas características inevitablemente las afectan. A través del feng shui y de la astrología china aprendemos a crear el mejor lugar y también a acertar con el mejor momento. Y si por alguna razón el lugar y el momento no son los óptimos, bueno, siempre existe ese factor humano impredecible, imponderable y misterioso que hace surgir, por donde menos se lo espera, el milagro del amor.

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lunes 11 de septiembre de 2006

La verdadera historia del Tai Sui (Gran Duque)...
Un párrafo especial debemos dedicarle a Júpiter, el planeta del elemento Madera y quizás el más importante para la astrología/astronomía china antigua. Júpiter era llamado Sui Hsing que significa "la estrella del año". La órbita de Júpiter alrededor del sol toma aproximadamente doce años y sus movimientos trazaban en el cielo doce divisiones que llevan los nombres de los animales del zodíaco chino: Tzu (rata), Chou (buey), Yin (tigre), Mao (liebre), Chien (dragón), Szu (serpiente), Wu (caballo), Wei (oveja), Shen (mono), Yu (gallo), Hsu (perro) y Hai (cerdo). Entonces los movimientos de Júpiter determinaban la denominación del año, de allí el nombre de "estrella del año". Desde la Tierra, los astrónomos chinos percibían a Júpiter como moviéndose en dirección opuesta al sol. Por eso crearon un planeta imaginario, el "contra-Júpiter", que se movía como un espejo del Júpiter real, pero en la misma dirección del sol. A este planeta imaginario se lo llamó Tai Sui (el Gran Año o Gran Duque) y se lo usaba como marcador de los años.
Cada año, entonces, el Gran Duque transita imaginariamente por uno de los doce signos. Si dividimos la circunferencia de 360º en doce signos, obtenemos arcos de 30º para cada signo, este año el Gran Duque transita por el signo del Perro, que va desde los 285° a los 315° (algo así como el Oeste-noroeste). La dirección del Gran Duque no es precisamente benéfica: la cabecera de la cama no debería apuntar hacia el Gran Duque y sentado en tu escritorio, no deberías quedar mirando hacia la dirección del Gran Duque. Tampoco se debe "molestarlo" con remodelaciones en la zona de la casa correspondiente al Gran Duque.
Algunos presagios relacionados con Júpiter del tratado de Ssu Ma Chien:
"Júpiter pertenece al Este y al elemento Madera (ver comentario más abajo). Preside sobre la primavera, sus días son Chia e I. Cuando la justicia humana falla, la Estrella del Año trae consigo el castigo justo. Júpiter determina el destino según el Hsiu (mansión lunar) en la cual se encuentre: entonces los personajes importantes serán castigados por sus malas acciones".

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martes 5 de septiembre de 2006

Y ya que estamos con los planetas...
Hablemos un poco de Venus, porque su significado en la astrología china difiere mucho de la astrología occidental. Para los astrólogos chinos Venus estaba muy lejos de ser el planeta del amor: lo llamaban Tai Peh, que significa "el gran blanco" porque se ve muy brillante, especialmente cuando está cerca del Sol; y es el planeta del elemento Metal. Fíjense lo que dice acerca de Tai Peh (Venus) el tratado de Ssu Ma Chien:
"El Gran Blanco corresponde al Oeste y el otoño, rige sobre las armas, los movimientos de la luna (se suponía que producía eclipses), sus días son Keng y Hsin (más abajo, en un comentario, te explico qué quiere decir esto). Gobierna sobre los homicidios: cuando alguien es asesinado es el Gran Blanco el que determina su castigo."
Bueno, este solo comentario debería bastar para desanimar a aquellos que pretenden hacer un paralelos entre la astrología occidental y la china y dicen "la Liebre equivale a Aries, el Dragón a Tauro etc.". ¡Ya ven que no tienen nada que ver!
Los movimientos de Venus determinaban muchas veces los presagios relativos al manejo de los ejércitos: cuándo debían avanzar y cuándo retroceder. Cuando se lo veía muy blanco y brillante aconsejaba mantener el luto (el blanco es el color del luto en Oriente). Como el elemetno Metal es afín al elemento Tierra y al Agua, los mejores augurios se daban cuando Venus se veía amarillento o rodeado de un halo de humedad.
Las predicciones en la astrología china se basaban en dos tipos de sucesos celestes. Estaban por un lado los movimientos regulares de los planetas y estrellas que determinaban ciclos que se podían anticipar con seguridad. Y estaban, por otro lado, los sucesos raros y excepcionales, como los eclipses, que representaban algo así como "advertencias". Si el Emperador (el representante del Cielo en la Tierra) estaba gobernando en armonía con la naturaleza, entonces los mensajes eran positivos, pero si no, llegarían advertencias del desastre. Por ello los astrónomos/astrólogos chinos observaban casi continuamente los cielos, de día y de noche. El paso de una bandada de pájaros al amanecer, en determinada dirección, podía significar algo importante.
¡Cuánto podemos aprender de esta actitud alerta hacia los mensajes sutiles de la naturaleza! Hoy nos hemos vuelto tan ciegos y soberbios que no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo hasta que la naturaleza nos golpea con una catástrofe gigantesca, tal como tsunami o un huracán devastador.

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miércoles 30 de agosto de 2006

¿Alguien vio al planeta Marte?
Durante el mes de agosto recibí varios e-mails anunciando que el fin de semana del 27 el planeta Marte iba a pasar tan cerca de la Tierra que se iba a ver casi del tamaño de la Luna. Bueno, que lástima, porque yo no pude var nada fuera de lo común en el cielo de Buenos Aires, en donde cada vez se ven menos estrellas. Por lo visto no andan de parabienes los planetas de nuestro sistema solar, al pobre Plutón lo degradaron y ya no se le puede llamar planeta. Supongo que a Plutón, si se enterara, le daría más o menos lo mismo, pero hay que ver qué dicen los astrólogos al respecto.
Para la astrología china no importa porque Plutón no era tenido en cuenta. A Marte, en cambio, lo llamaban Ying Huo, es el planeta del elemento Fuego y no tenía muy buen presagio porque se asociaba a la guerra, la rebelión y el hambre. Los astrólogos chinos seguían los movimientos de Marte a través de las 28 hsiu o mansiones lunares y de acuerdo con estos movimientos se podían predecir guerras y otras calamidades, especialmente cuando el planeta retrocedía. Se decía que los ejércitos, para resultar vencedores, debían moverse en el terreno de combate en la misma dirección hacia la cual Marte se desplazaba en los cielos. Las conjuciones de Marte con Venus (el planeta del Metal) y con Mercurio (el planeta del Agua) eran especialmente observadas, porque estos elementos (el Metal y el Agua) establecen relaciones destructivas con el Fuego de Marte y por lo tanto aquellas conjunciones empeoraban las cosas.
Este año es precisamente Perro de Fuego. Los períodos en donde predomina el Fuego son momentos de máxima energía, en donde podemos disfrutar a pleno de las cosas y hasta asumir riesgos. Sin embargo, el Fuego no está exento de peligros: apresurarse demasiado o actuar con temeridad en un período de Fuego puede conducir a accidentes y calamidades.

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miércoles 23 de agosto de 2006

La orientación es el segundo e importantísimo punto a considerar en un edificio que pretenda ser "feng shui friendly". Una vez definido el frente, se establece una relación entre la energía propia del edificio y la energía que recibe del frente. Si estas energías son armónicas, todo va bien, pero si no lo son, pueden generarse zonas muy negativas dentro del edificio o casa. El método que evalúa esta relación con la energía correspondiente a cada punto cardinal se llama Xuan Gong o “estrellas volantes”. Si no se consideran las estrellas de un edificio, no es posible hablar de un edificio feng shui. Puedes encontrar más detalles sobre el método en http://www.fengshui-mundo.com/clasic.html .
Por ejemplo la orientación nordeste (45º) es en este período excelente. En cambio el Este (90º) e incluso el Oeste (270º) pueden ser bastante problemáticos.

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