Ultimos ladridos I: Análisis de un "edificio feng shui".Se termina el Año del Perro y como creo que alguna vez les comenté, yo soy Perro por partida doble, por el año y por el día de nacimiento. Dicen que el Perro es criticón, asi que déjenme dar mis últimos ladridos del año, les prometo que en el año del Cerdo andaré más tranquilo.
Bueno, primero les voy a hablar un poco de las
Feng Shui Homes, una supuesta marca registrada (no entiendo cómo se pueden registrar palabras de uso común, como
home y feng shui, pero en fin...). Evidentemente la idea de construir edificios feng shui sin duda es muy buena. La idea de apropiarse del feng shui para convertirlo en una franquicia, aunque comercialmente sea viable, es menos buena o incluso cuestionable, más aún si no se cuenta con los conocimientos mínimos como para aplicar este arte a una construcción.
La disponibilidad de imágenes satelitales de la ciudad hace que, hoy día, sea factible un análisis muy detallado de cualquier parcela o propiedad. Desde nuestra computadora podemos fácilmente analizar los alrededores de un edificio, incluso determinar su orientación con suficiente precisión. En la imagen, vemos uno de los llamados "edificios feng shui", veamos qué tanto tiene del mismo. No nos referiremos a los aspectos constructivos, que no nos competen, sino solo al feng shui.
El edificio se levanta frente a una plazoleta, lo cual es muy positivo y puede considerarse como un aceptable "Dragón"; sin embargo, detrás de la plazoleta y a unos 50 metros de la entrada pasa la vía del ferrocarril, lo cual no es tan positivo. El edificio no tiene "Tortuga" ni "Tigre". Observen en la imagen satelital que el edificio tiene tres lados expuestos (menos el del frente, los otros tres). Uno de ellos es una medianera sin ventanas, por lo tanto no podemos considerarlo frente. El contrafrente es muy angosto, por lo tanto nos queda el lado marcado en la foto como Hsu y que corresponde a los 301º. Este es el lado más expuesto del edificio, incluso los constructores han puesto un aviso allí, lo cual nos indica que es el verdadero frente. Teniendo el frente y sabiendo que el edificio se terminó de construir en el 2005, veamos la carta geomántica que resulta de esta orientación. Marcamos en rojo las combinaciones positivas, en azul las negativas y en blanco las neutras.

El balance no es de lo mejor: da 5 combinaciones de estrellas negativas (azules) contra tres positivas (rojas) y una neutral (gris). El palacio del frente resulta con una bonita combinación 1-9-8 (recuerden que el palacio del frente no está al frente arquitectónico del edificio sino sobre la medianera que mira al noroeste). Sin embargo, se inutiliza la estrella 8 del período porque en esa posición no se puede activar estando al frente. Los palacios del Norte, Noreste y Este tienen combinaciones bastante negativas: 4-5-3 (enfermedad), 3-2-1 (discordias y peleas) y 7-6-5 (robos). El palacio contrafrente es muy bueno pues tiene la estrella 8 en la posición más fuerte, pero al ser una medianera ciega es dificil que se pueda activar. El palacio que toma la puerta de entrada es bastante bueno (4-3-2) y favorece las cuestiones académicas y el romance: al menos a los niños les irá bien en el colegio. Los palacios sudoeste y oeste tiene combinaciones bastante negativas que requerirían Metal para neutralizarse: el agua en la entrada no es apropiada en este caso. La mejor posición para el agua sería sobre el frente noroeste.
Bueno, todas las casas tienen su áreas positivas y negativas, pero de una
feng shui home, sinceramente, hubiera esperado un poco más.
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¿Qué pueden aportar el feng shui y la astrología china a la relación de pareja?
Si, ya lo sé. Estás esperando que te diga qué cosa hay que poner en el dormitorio para “armonizar” la relación de pareja. ¿Serán los patitos mandarines? ¿Será el símbolo de la Doble Felicidad? Porque de eso se trata el feng shui ¿no es cierto? Pues no, no es cierto: el feng shui es una filosofía mucho más profunda e interesante. Veamos su fundamento en pocas palabras.
Seguramente ya conoces el símbolo del Tai Chi, que muestra a las dos fuerzas básicas del Universo, el Yin y el Yang, en perfecta armonía y equilibrio. Como todo símbolo, el Tai Chi ofrece una variedad inagotable de significados. Uno de los más obvios es la analogía con la pareja: la complementación de los sexos opuestos. Pero hay otros más. El lado Yang (color claro) de la existencia es el ámbito de la actividad, de lo externo, de la prosperidad. En el concepto del feng shui, la prosperidad, el dinero que necesitamos, está fuera de la casa y debe ser atraído hacia ella. El lado Yin, por oposición, representa el ámbito interior de la vivienda y se vincula con las relaciones y la salud. La armonía de las relaciones y muy especialmente de la pareja se construye, pues, desde dentro hacia fuera. Ambos aspectos (armonía de las relaciones y éxito en el trabajo) se interrelacionan y se influyen mutuamente, tal como lo representa sabiamente el símbolo.
A partir de este simple planteo de dos fuerzas opuestas, se desarrolla toda la filosofía china tradicional y entre ella, el feng shui. Traducido como “viento y agua”, el feng shui considera básicamente cuatro coordenadas o variables:
1) Las formas.
2) La orientación.
3) El tiempo.
4) Las personas.
Dentro de las formas incluiremos todo aquello que nos influencia a través de la percepción y de los sentidos. Por ejemplo el color: los tonos como el durazno o el salmón fomentan la comunicación y la unidad, mientras que los violetas y los azules inducen una actitud introspectiva, individualista. Por lo tanto la elección de los colores de un dormitorio, por mencionar un ambiente en el cual se desarrolla buena parte de la vida en pareja, tiene crucial importancia. Asimismo, las texturas, las formas, los aromas y los sonidos afectan nuestro estado de ánimo e inducen determinadas actitudes y conductas.
El significado de las orientaciones es definitivamente la característica más distintiva del feng shui, al punto tal de que, para cada uno de nosotros, existe un punto cardinal que favorece la armonía de nuestras relaciones. Orientar la cabecera de la cama o el asiento principal de una sala de estar hacia ese punto cardinal puede predisponernos positivamente al recibir un chi o energía armónicos para nosotros.
Al hablar del factor tiempo y las personas, entramos en el área en la cual el feng shui y la astrología china se superponen. En efecto, las ciencias tradicionales chinas se destacan por su carácter holístico: los mismos principios que fundamentan el diseño de un edificio “feng shui” se aplican también para diagnosticar y recomendar un tratamiento a un paciente. Esto es posible gracias a la teoría del Wu Hsing: una teoría que nos dice que todo cuanto existe en la naturaleza se puede clasificar dentro de cinco tipos básicos de energía: el Fuego, la Tierra, el Metal, el Agua y la Madera. Estos cinco elementos se vinculan con las formas y con las orientaciones, pero también con el tiempo.
Habrás oído hablar seguramente del horóscopo chino y de su zodíaco: la Rata, el Buey, el Tigre, la Liebre, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Oveja, el Mono, el Gallo, el Perro y el Cerdo. Quizás ya sabes también que el 2007 es el año del Cerdo de Fuego. Acostumbrados a hacer un paralelo entre la astrología china y la occidental, preguntamos enseguida ¿Cómo es la Rata? ¿Cómo se llevará con el Dragón?
Perdemos así de vista que el zodíaco chino es, en realidad, la base del calendario chino: un calendario que nos enseña cómo, a lo largo del tiempo, se van sucediendo distintos períodos gobernados por uno o más de los cinco elementos.
De hecho, cada uno de los animales representa en realidad una ecuación de elementos. La Rata es pura Agua, el Buey contiene Tierra pero también Agua y Metal en determinadas proporciones, el Caballo contiene más que nada Fuego pero también algo de Tierra etc. Entonces al decir que el 2007 es el año del Cerdo de Fuego, estamos en realidad dando la ecuación de elementos para ese año.
Y cuando decimos “yo soy Perro de Metal en el horóscopo chino” estamos en realidad hablando de la ecuación de elementos que nos caracteriza. En realidad, la ecuación se completa con el signo del mes, del día y de la hora de nacimiento. Yo, por ejemplo, nací en el año del Perro de Tierra, en el mes de la Liebre de Madera, el día del Perro de Tierra, a la hora del Cerdo de Agua. Aunque acostumbramos a mencionar primero el signo del año, en orden de importancia es el signo del día el que más influye en nuestro destino.
Asi, la compatibilidad de pareja desde el punto de vista de la astrología china ya no se revela como una infantil relación entre dos animalitos, sino como un balance de elementos que puede resultar más o menos armónico, más o menos desequilibrado. Considerando a los doce animales, a los cinco elementos y a las posibles combinatorias de año, mes, día y hora, existen casi trece millones de ecuaciones posibles, que llevadas al ámbito de la pareja se elevan al cuadrado, generando una casi infinita y fascinante variedad de parejas posibles.
Conociendo el balance de los cinco elementos en una pareja es posible recomendar el o los elementos que vendrán a conciliar o re-conciliar a esa relación. Por ejemplo, una pareja puede tener mucho Fuego pero muy poco Agua, resultando en una relación apasionada pero falta de comunicación y sensibilidad. Otra puede tener mucho Metal y poca Madera, resultando en una relación más intelectual que física. Las actividades y colores relacionados con la Madera (como el juego o las artesanías y el color verde) son las que podrían equilibrar el balance de esta pareja, las actividades relacionadas con el Agua (como viajar juntos o colocar estratégicamente una fuente de agua) son las que podrían balancear a la del primer ejemplo.
En resumen: hombres y mujeres, parejas, se mueven e interactúan en un ámbito de espacio-tiempo cuyas características inevitablemente las afectan. A través del feng shui y de la astrología china aprendemos a crear el mejor lugar y también a acertar con el mejor momento. Y si por alguna razón el lugar y el momento no son los óptimos, bueno, siempre existe ese factor humano impredecible, imponderable y misterioso que hace surgir, por donde menos se lo espera, el milagro del amor.
Etiquetas: astrología china, relaciones de pareja