
El Misterio de los Espejos
Muchas de las preguntas que recibimos se refieren a los espejos: dónde colocarlos, si está bien o mal un espejo enfrentado a la puerta, si el espejo que acompaña al ba-gua o pa-kua debe ser cóncavo o convexo, si debe mirar hacia afuera o hacia adentro, si no se deben tener espejos en el dormitorio etc. El uso de los espejos en el feng shui fue popularizado especialmente por la escuela budista (sombreros negros) que los utiliza profusamente: ellos encuentran que los espejos son una cura para casi todo. La idea básica es que si el espejo refleja la luz también reflejará cualquier otro tipo de energía (recordemos que la luz es una onda electromagnética). La conclusión es que cualquier tipo de energía negativa o sha chi puede desviarse mediante el uso de un espejo. La forma convexa del espejo permite reflejar más en menos superficie y por eso los espejos "defensivos" adoptan esa forma. Para mi gusto, la escuela de los sombreros negros ha propiciado una suerte de abuso en el uso de los espejos. Extrapolar lo que sucede con la luz a cualquier otro tipo de energía es peligroso, dado que no todas las ondas electromagnéticas se comportan igual. Por ejemplo, un espejo no tiene ninguna utlidad para desviar las emisiones electromagnéticas de una antena o torre de alta tensión situada cerca de la vivienda.
Por otro lado, los espejos tienen algo "mágico" que los ha hecho protagonistas de muchas historias mitológicas y fantásticas. La imagen que reflejan los espejos se identifica a menudo con una contraparte "inmaterial", asimiliable al alma de la persona. Por eso se dice que los vampiros, que no tienen alma, no se reflejan en él. Como también se dice que al dormir se separa una especie de "doble etérico" del cuerpo, una gran superficie espejada cerca de la cama podría perturbarlo y esa es una de las razones para evitar los grandes espejos en el dormitorio. En otras culturas hay creencias similares: cuando un moribundo está a punto de dejar este mundo, es común que se cubran los espejos por temor a que el alma del agonizante quede encerrada en ellos.
En el cuento de Blancanieves, el espejo tiene la facultad de hablar y responder a las preguntas que le formula la madrastra. Indudablemente un espejo nos habla de nosotros mismos: en la imagen reflejada podemos analizar nuestro rostro, semblante, actitud, mirada...al mirarnos al espejo inevitablemente hacemos una evaluación de nuestra imagen y por lo tanto de nosotros mismos. Un acierto de la escuela budista es la recomendación de colocar un espejo en la puerta del refirgerador en caso de que uno se embarque en una dieta: ciertamente vernos algo obesos justo antes de abrir la puerta del refrigerador puede ser una manera de mantener la motivación durante la dieta.
En todo caso, el espejo es un silencioso testigo de lo que se refleje en él. Si le entregamos una imagen positiva, nos devolverá lo positivo. Si le entregamos una imagen negativa, la devolverá también. Esta es la clave para la ubicación de los espejos: colócalos sólo donde tengas la seguridad de que duplicarán lo positivo.
Por otro lado, los espejos tienen algo "mágico" que los ha hecho protagonistas de muchas historias mitológicas y fantásticas. La imagen que reflejan los espejos se identifica a menudo con una contraparte "inmaterial", asimiliable al alma de la persona. Por eso se dice que los vampiros, que no tienen alma, no se reflejan en él. Como también se dice que al dormir se separa una especie de "doble etérico" del cuerpo, una gran superficie espejada cerca de la cama podría perturbarlo y esa es una de las razones para evitar los grandes espejos en el dormitorio. En otras culturas hay creencias similares: cuando un moribundo está a punto de dejar este mundo, es común que se cubran los espejos por temor a que el alma del agonizante quede encerrada en ellos.
En el cuento de Blancanieves, el espejo tiene la facultad de hablar y responder a las preguntas que le formula la madrastra. Indudablemente un espejo nos habla de nosotros mismos: en la imagen reflejada podemos analizar nuestro rostro, semblante, actitud, mirada...al mirarnos al espejo inevitablemente hacemos una evaluación de nuestra imagen y por lo tanto de nosotros mismos. Un acierto de la escuela budista es la recomendación de colocar un espejo en la puerta del refirgerador en caso de que uno se embarque en una dieta: ciertamente vernos algo obesos justo antes de abrir la puerta del refrigerador puede ser una manera de mantener la motivación durante la dieta.
En todo caso, el espejo es un silencioso testigo de lo que se refleje en él. Si le entregamos una imagen positiva, nos devolverá lo positivo. Si le entregamos una imagen negativa, la devolverá también. Esta es la clave para la ubicación de los espejos: colócalos sólo donde tengas la seguridad de que duplicarán lo positivo.

1 comentarios:
Gracias! Es muy interesante lo que comentas sobre los dobles etéreos y lo relacionado. Ahora entiendo un poco más!
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